Fuentes de información

El ser humano tiene capacidad para deducir, para sacar consecuencias de algo y utilizarlas de acuerdo con sus necesidades. Cuando algo nuevo llega a su conocimiento, como una simple noticia, vierte sobre ella toda cuanta información tiene a su alcance para analizarla, para saber por qué ha tenido lugar ese algo que se ha dado a conocer como noticia breve y escueta y, de esa forma, llegar a formarse una opinión sobre el asunto. Es un proceso normal y corriente y eso hace que las fuentes de información tengan un gran valor en la vida de la sociedad. Claro que, precisamente por ese servicio que prestan a la sociedad, sus informaciones han de ser claras - al alcance de cualquiera -, no sectarias y totalmente veraces ya que están destinadas a ser utilizadas por seres libres con capacidad de decisión personal.

Hay hechos de los que se tiene noticia de forma muy escueta e inesperada, que no tienen antecedentes ni siquiera como leve rumor o algo aventurado, sin firmeza, por alguien de los que son tenidos como fuentes de información. Son hechos raros que nacen sin que se conozcan sus padrinos y llaman la atención. Esto es lo que ha ocurrido con la noticia, el jueves último, de la entrevista mantenida en Teherán entre Don Felipe González y el presidente Ahmadineyad, precisamente cuanto sólo faltaban pocas horas para el vencimiento del plazo que las Naciones Unidas habían establecido para que cesaran, en Irán, los trabajos de enriquecimiento de uranio con fines armamentísticos. Ha sido una verdadera sorpresa.

¿A qué obedece la invitación hecha al antiguo Presidente del Gobierno de España para celebrar esa entrevista?. ¿Qué se espera de ella, tanto en España como en Europa y en el resto del mundo?. ¿Tiene verdadero peso político esa entrevista y, de tenerlo, donde se hará presente?. Esas y otras muchas preguntas se las hace uno cuando las fuentes de información no han proporcionado datos claros, veraces y libres de cualquier tipo de sectarismo. Se puede pensar que ello sea debido a que la noticia esa no necesita ser tratada más allá de lo que supone una anécdota: un suceso circunstancial o irrelevante. Sin embargo, no es éste el caso.

El presidente Ahmadineyad necesita apoyos en el ámbito internacional y estima que el de España podría serle favorable. Parece que, en ese caso, lo lógico es invitar al actual Presidente del Gobierno de España. Tal vez lo hayan hecho pero la prudencia se ha impuesto, en éste caso, al afán de notoriedad y se le haya pedido a Don Felipe González que acuda, aunque sea a título personal, a esa invitación hecha a España. Puede que no sea así, pero como las fuentes de información no dicen nada cada cual analiza como mejor sabe.

Es sumamente importante que a todos los componente de la sociedad se les procure buena información y no sólo buena sino, además, toda la información; máxime cuando se trata de asuntos que no son triviales porque afectan a la consideración del Estado en el ámbito internacional y, por supuesto, a la dignidad de las personas como seres libres.

Manuel de la Hera Pacheco.- 1.Septiembre.2006